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Panorama 2025 de pagos en América Latina: “Lo bueno”
Los pagos digitales y electrónicos representan el 60 % del gasto del consumidor en América Latina.

Cada año presentamos nuestra perspectiva sobre los pagos en América Latina a lo largo del año. En años anteriores, hemos publicado un único artículo con tres secciones: “Lo bueno”, “Lo malo” y “Lo feo”. Este año, gracias a los comentarios de nuestros lectores, consideramos que sería más útil dedicar un artículo a cada una de estas áreas.
Como siempre, “Lo bueno” se refiere a los desarrollos positivos que están ocurriendo o que esperamos que ocurran a lo largo del año o en el corto plazo. “Lo malo” hace referencia, obviamente, a los resultados negativos. Finalmente, “Lo feo” suele aludir a los llamados “cisnes negros”, es decir, desarrollos que podrían ocurrir, pero que generalmente representan escenarios extremos o posibilidades negativas basadas en nuestro análisis.
Abajo comenzamos con Lo bueno y, como ya se verá, la región ya está viendo desarrollos positivos sorprendentes.
Lo bueno
Los pagos digitales y electrónicos representan el 60 % del gasto de consumo en América Latina
El efectivo ya no es el enemigo. Las transferencias bancarias tradicionales, sí.

Es oficial: el efectivo ha dejado de imperar en América Latina y sigue perdiendo poder. In 2022, PCMI estimó que el 57 % del volumen total de pagos realizados por consumidores ―incluida la economía informal― se hicieron en efectivo. Hoy, esa cifra ha caído a un 37 %.1 Si sacamos un promedio ponderado de las economías considerando el tamaño de su propio gasto de consumo, la penetración del efectivo es aún más baja, situándose en 31%. Los métodos de pago digitales y electrónicos representan el 60% del gasto total de consumo.2
Estos datos reflejan la vía de pago subyacente que se utiliza para mover el dinero, y no la marca del método de pago o la billetera que se utiliza para iniciar el pago. Esto es importante para los proveedores de vías de pago (franquicias de tarjetas y bancos) que están buscando comprender su verdadera participación en el mercado de movimiento de dinero.

Brasil es líder en esta tendencia, donde ahora el 14 % de los consumidores afirman que “nunca” usan efectivo, comparado con un 9 % en 2021. El 53 % indican que no usarán efectivo en los próximos cinco años. El 22 % de los consumidores dicen que el efectivo es el método de pago que más utilizan, pero esta cifra ha caído de su anterior nivel de 60 % en 2018.3 Según análisis de PCMI, el efectivo representa solamente el 12 % del gasto de consumo en Brasil y se utiliza principalmente en la economía informal y fuera de los grandes centros urbanos. México –conocido en la región como el país más rezagado en materia de pagos digitales– ha logrado un avance impresionante: el uso de efectivo ha caído a un 47 %, en comparación con 66 % en 2022. América Central y el Caribe son las regiones donde todavía se necesita hacer un esfuerzo importante.

Los datos nos muestran dos cosas:
En primer lugar, la región no es homogénea, por lo que es necesario que el abordaje sea por bloques regionales. Podemos identificar varios clústeres según la penetración de los pagos electrónicos:
Los mercados que presentan las mayores oportunidades son los que requieren crecimiento en aceptación, puesto que sus necesidades son las más fáciles de abordar. El futuro crecimiento de estos mercados será en gran parte orgánico y el manual de instrucciones para aumentar los pagos digitales ya ha quedado documentado en otros mercados.
Los mercados más difíciles son los que requieren crecimiento en infraestructura, donde sólo unos cuantos actores siguen dominando desde hace décadas, apoyados por regulaciones que no promueven activamente la competencia.
Los mercados que requieren expansión digital son potencialmente los más interesantes, ya que en estos es donde se necesita una verdadera innovación para colarse a nuevas verticales y causar disrupción en las profundamente arraigadas transferencias bancarias tradicionales.

En segundo lugar, los datos también plantean una interrogante fascinante. A medida que disminuye la penetración del efectivo… ¿cuál es el siguiente paso que necesitan dar las empresas de pagos que están buscando mantener su crecimiento en la economía de consumo?
Movimiento tradicional de dinero: el siguiente objetivo de la digitalización
Dos de las cuatro vías de pago están creciendo en la región: las tarjetas y las transferencias instantáneas de cuenta a cuenta (A2A). Por ende, las franquicias de tarjetas, los bancos y las fintechs que utilizan estas vías cuentan con dos estrategias para crecer: ir contra el efectivo o ir contra el movimiento tradicional de dinero (cámara de compensación tradicional, cheques y esquemas similares). Las verticales de pagos que se han ignorado durante mucho tiempo –como vivienda, servicios públicos, educación, atención médica, transporte y seguros– están plagadas de pagos manuales lentos y representan el futuro de la innovación y la disrupción en materia de pagos.
Hoy, los pagos A2A representan el 19 % del gasto del consumidor en América Latina, y el 25 % en Brasil.
Algunas de estas verticales son más difíciles de abordar que otras. Por ejemplo, será casi imposible causar disrupciones en los pagos de hipotecas, especialmente en mercados como México, donde la regulación exige que los propietarios de viviendas mantengan fondos en el mismo banco que otorgó el préstamo hipotecario para hacer sus pagos mensuales. También será difícil modernizar los servicios públicos, la mayoría de los cuales son propiedad del gobierno y operan con márgenes bajos, ya que dicha modernización requeriría la aprobación de sus respectivos gobiernos.
Las demás verticales operan en mayor o menor medida bajo las fuerzas del libre mercado y ya están en proceso de digitalizarse, gracias a la ayuda de empresas emergentes (startups) dedicadas a sectores específicos, por ejemplo, InsurTech, HealthTech y EdTech, así como a plataformas de software como servicio (SaaS) dedicadas a verticales específicas. Conforme las industrias se vayan arraigando cada vez más en la tecnología y se vayan apoyando en ecosistemas impulsados por la misma, la incorporación de pagos digitales se irá dando naturalmente y los consumidores y comercios se irán abriendo más a la conveniencia y las comodidades que estos ofrecen.
Para poder diseñar estrategias en torno a esto, las empresas de pagos tienen que buscar entender cómo pagan los consumidores, lo cual varía en cierto grado de un mercado a otro. En el pequeño comercio minorista, el efectivo es el culpable en todos los mercados. Las verticales de vivienda, servicios públicos y educación son más variados, dependiendo de las estructuras de cada mercado individual. En muchos casos, tanto el movimiento tradicional de dinero como el efectivo son presas fáciles.

Los pagos instantáneos A2A se están moviendo a gran velocidad. La oportunidad que tienen las tarjetas es más grande de lo que pensamos
El fenómeno de los pagos instantáneos A2A (como Pix) complica el análisis anterior debido a la velocidad a la que se están moviendo. Hoy en día, los pagos instantáneos A2A representan el 19 % del gasto de consumo y el 25 % del mismo en Brasil, algo que se ha logrado tan sólo en los últimos cuatro años. No obstante, los pagos instantáneos A2A se encuentran en diferentes etapas de madurez en la región, con la mayoría de los países registrando una indexación <10 %. Entre los métodos de pago digitales, las tarjetas siguen siendo las líderes, incluso en Brasil, donde la participación sumada de tarjetas de débito y de crédito es mayor que la de Pix4 (34 % vs. 25 %). Ya demás, algo desconocido por la mayoría, la proporción de A2A en Chile y Argentina excede a la de Brasil.

Brasil ha demostrado que, si se hace bien, los pagos instantáneos A2A pueden escalar rápidamente, en especial en el comercio minorista, con bajos costos y liquidación instantánea que resultan demasiado atractivo para los comercios. México, Colombia, Perú y Costa Rica, con esquemas A2A irregulares pero funcionales, se encuentran en las etapas iniciales de adopción por parte de pequeños comerciantes.
Los actores de la industria de tarjetas deben contestar, cuanto antes, una serie de preguntas:
¿Qué espacio tengo para la innovación en mis precios a fin de volverme más atractivo para comercios infradigitalizados de bajo margen?
¿Debo, por el contrario, intentar competir contra el movimiento de dinero tradicional?
¿En qué áreas de la economía la tecnología está penetrando con mayor rapidez y donde los pagos digitales son más fáciles de integrar?
¿Debería centrarme en añadir más valor a los pagos que ya se hacen con tarjeta en lugar buscar “lo que no se me ha perdido” con pagos A2A?
Al responder estas preguntas con honestidad, la industria de tarjetas podrá desarrollar una estrategia de crecimiento sostenible frente a un competidor formidable.
Estamos en un momento emocionante en América Latina, donde la penetración de los pagos digitales está creando un momentum electrizante en la industria. Los pagos digitalizados e interoperables sientan las bases para experiencias que ayudan a la gente a vivir mejor al ahorrarles tiempo, ayudarles a comprar mejor y de forma más inteligente, brindarles un acceso más fácil al crédito y ofrecerles esquemas de pago más flexibles que les ayuden a hacer rendir su presupuesto. En un entorno totalmente digitalizado y competitivo, los consumidores descubren que la industria trabaja para ellos y no al revés.
Próximos pasos
Contáctenos para obtener una mejor comprensión del mercado de pagos en América Latina a través de investigaciones. Nuestro equipo puede producir una variedad de estudios que pueden ayudar a su empresa con diferentes iniciativas relacionadas con la digitalización de pagos, el movimiento de dinero electrónico, pagos A2A u otros temas estratégicos. Estos proyectos de investigación de mercado pueden incluir:
- Benchmarking de oportunidades: Identificación de las áreas de crecimiento en distintos mercados
- Inteligencia competitiva: Conocer los planes y estrategias de su competencia
- Investigación de socios: Encontrar aliados locales que lo ayuden a expandir su presencia
- Desafíos regulatorios: Anticiparse a cambios que puedan afectar su negocio
Y mucho más.
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Fuentes
- Se considera un análisis de Brasil, México, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana. ↩︎
- Esto excluye efectivo, pagos con fichas bancarias y cheques. El “gasto de consumo” se define como el monto total que los consumidores gastan en conceptos como vivienda, servicios públicos, seguros, atención médica, educación, productos y servicios físicos, sin incluir pagos que se realizan mediante transferencias de efectivo entre particulares (P2P). ↩︎
- Banco Central do Brasil. USO DO CARTÃO de CRÉDITO. 2024. ↩︎
- Sólo incluye pagos de particular a comercio (P2M) de Pix y excluye pagos entre particulares (P2P). ↩︎

